¿Quién dice que sólo se puede tener un huerto en un lugar muy grande? Tengo un pequeño huerto urbano, en un mini pedazo de tierra que quedó luego de la construcción de mi casa, y al que afortunadamente le da una buena cantidad de sol todos los días. No produzco como para surtir un supermercado, pero definitivamente puedo surtir mi casa con lo que cosecho. Este proyecto lleva ya varios meses; de hecho, ya he cosechado zanahorias (Daucus carota), arvejas (Pisum sativum)de la variedad "mangetout", y varias lechugas. A la fecha, tengo sembradas más cosas: remolachas (betarragas les dicen en algunos países), cilantro (culantro le decimos aquí), tomates, más zanahorias, rabanitos y arvejas. Algunas plantas apenas están naciendo, otras están pequeñas, y otras recién las sembré ayer para reemplazar las que había cosechado en días pasados. También ya tengo en producción lechugas hidropónicas. La gente se sorprende de la variedad de cosas que tengo ahí... Y es que mi huerto está visible desde la calle. Nadie lo puede tocar, pues está cerrado con una malla de metal y candado, pero si es posible verlo. Me da risa pensar que mucha gente le dedica tiempo a un jardín virtual (Farmville de Facebook, por ejemplo). Yo no; yo tengo uno de verdad, y lo mejor que tiene es que me puedo comer lo que siembro. Otra ventaja... mi comida tiene cero venenos. Mis vegetales son totalmente sin pesticidas, así que puedo cosechar mi lechuga, lavarla (por aquello de la necesaria higiene) y echármela a la boca para saborearla sin temor... Ahhh!!! Y nada se compara con la fragancia y el sabor de los vegetales frescos, acabados de cosechar. ¡Realmente deliciosos! Comparto un par de fotos de mi jardín comestible.
Saturday, October 31, 2009
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